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Liderazgo personalizado: el arte de saber qué a cada quién

Todo liderazgo atraviesa en algún momento por la tensión entre dos variables que sé van a poder resolver en la medida que hayamos atravesado por la etapa de conocer a la persona con la que estamos trabajando.


En un extremo de la ecuación se encuentra un estilo de gestión que se denomina LAISSEZ FAIRE, es decir, el dejar hacer. Respetar el proceso creativo de la persona y correrse del lugar del micromanagement.


Pero este estilo implica muchas dar una libertad tan amplia que la persona puede llegar a no encontrar los limites sanos y necesarios para desenvolverse en su tarea.


En el otro extremo se encuentra un estilo de liderazgo que pondrá su foco en dirigir cada una de las acciones que la persona debe realizar, brindando así la posibilidad de gestionar de manera mucho más controlada.


Las consecuencias de este enfoque suelen ser también negativas ya que implica estar exageradamente encima de las personas y las tareas, en dónde pese a que el objetivo de las dos personas sea el mismo, el líder controlador va a estar supervisando constantemente el desarrollo de las tareas muchas veces a niveles asfixiantes.


La incógnita en el medio de los dos polos reflejando lo que sería el equilibrio de estas dos fuerzas, no es algo a resolver definitivamente.


En otras palabras, así como sería imposible decir cuál es la mejor jugada de ajedrez, no es posible afirmar cómo mantener por siempre este equilibrio. Solo será posible saber si están necesitando una guía más cercana al laissez faire o una orientación un poco más directiva, si primero identificamos las fortalezas y debilidades de cada persona frente a las distintas situaciones.


Si desconocemos la realidad de cada persona por más potencial que haya difícilmente se lo pueda desarrollar si se le plantean desafíos que no va a poder superar. En lo que respecta al desarrollo personalizado, no todos necesitamos los mismos saberes y contenidos, o como mínimo, no al mismo tiempo y de la misma manera.


Dos variables fundamentales


El desarrollo de las personas se centran en dos factores principales, la CAPACIDAD que está formada por los conocimientos, habilidades y experiencias del individuo sobre un rol o tarea específica; y el segundo factor es la ACTITUD que implica la motivación y confianza del individuo hacia él mismo, hacia el rol, etc.


Hay que tenes en cuenta que todos pasamos por estadios en situaciones de cambio y aprendizaje; con distintos tipos de intensidad, características y velocidad, no solo al comenzar sino también frente a los cambios de roles o equipos.


Tener en cuenta estos dos factores (capacidad / actitud) nos permite:


• Planear acciones para lograr que la persona avance


• Comprender qué factor/es potenciar en cada individuo


• Aplicar el estilo correcto de liderazgo para potenciar la

curva de desarrollo


 

IG: @bepotencial

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